GLORIAS PASADAS, QUÉ FUE DE ISAAC TERRAZAS

terrazas

TOMADO DE http://www.clubamericanista.com.mx/wiki/glorias_pasadas:_¿qué_fue_de_isaac_terrazas
En nuestro buen lector Cempazúchitl nos pidió que recordáramos a un jugador que salió a relucir hace poco en este blog, un futbolista que salta a la memoria del aficionado tan pronto se habla de jugadores violentos y broncudos, que además, es efigie del americanista ideal. Un jugador aguerrido que profesó su amor por el equipo de Coapa en todas las canchas que pisó y quien defendió su pasión como mejor lo sabía hacer; con futbol, golpes, patadas, escupitajos, barridas, duros marcajes y hasta goles. Seleccionado nacional y mundialista durante la época de Lapuente, el de hoy es uno de los jugadores más malencarados que se han visto por estos rumbos: Isaac Terrazas García.
¿Quién era? Un defensor nacido en el Edo. de México, que estuvo activo durante toda la década de los noventas y hasta mediados de ésta que ya se extingue.
¿Porqué se le recuerda? Por su incorruptible amor al América, por su fiereza, como le describió Germán Dehesa, por su pinta de pocos amigos y por su natural rudeza en el juego.
¿Cómo fue su carrera? La comenzó jugando en el barrio de Naucalpan de donde es originario, logró entrar a las inferiores de América a los 13 años y desde entonces jugó en las reservas y divisiones inferiores (como el América Zitácuaro) hasta 1990, cuando debutó en la extinta Copa México a los 17 años. Su debut en liga se daría en la siguiente temporada, la 91/92 donde jugaría algunos partidos como suplente. Tras tres años en la banca el club lo cedió a préstamo a los Halcones de Aguascalientes en la Primera A, allá jugó la 94/95 y logró aportar lo suficiente para salvar del descenso a los hidrocálidos. Luego de aquella experiencia regresó al nido con mejores cartas y para el Invierno ’96 logró ganarse la titularidad, la cual mantuvo en condición de indiscutible hasta el Invierno ’99.
Durante ese periodo estuvo en dos semifinales con las Águilas en la liga y una más de Copa Libertadores, vistió el gafete de capitán y también viajó con la selección al mundial de Francia ’98, donde no jugó, a la Copa América Paraguay ’99, donde marcó un tanto a Brasil y otro a Perú (e incluso alineó como delantero) y a la Copa Confederaciones ’99, en la que salió campeón con México.
Para el Verano ’00 con la llegada de Pérez Teuffer a la presidencia del América se le consideró menos, pues al parecer mostró preferencia por el recién destituido Raúl Quintana, al siguiente año salió de la institución junto a otros americanistas como Raúl Gutierrez y se fue al Irapuato, donde también sería titular durante los tres torneos que duró la franquicia, pues para el Verano ’02 el equipo se fue vendido con jugadores, directiva (encabezada por el mismo Quintana) y cuerpo técnico a Veracruz. En el puerto alcanzó las semifinales del Clausura ’03 y tras un par de torneos regulares, antes de comenzar el Apertura ’05, los Tiburones Rojos decidieron negar su relación laboral con él, marginandolo del equipo y los entrenamientos, por lo que decidió retirase, siendo el Clausura ’05 su último torneo jugado. Tiburon
¿Qué fue de él? Se quedo a residir en el puerto y contrario a lo que se podría pensar, su relación con Veracruz no sufrió daños, por lo que eventualmente fue presentado como Director Deportivo en el mismo club, cargo que mantuvo hasta este año cuando decidió embarcarse a la aventura de dirigir al Ficumdep, un equipo de Segunda División de Veracruz que ha alternado sede en Xalapa y Cempoala. Además sigue siendo asesor de los Escualos y también se le ha visto jugando en equipos de veteranos como el Deportivo Marín o colaborando en empresas amateurs del mismo estado, como el Circuito Veracruzano de Futbol.
Algunos Datos: Como les decía su número de expulsiones es bárbaro y ostenta récord de liga con 12, empatado con Darío Franco y Pablo Lavallén, claro, sin contar las que se ganó en partidos de libertadores, pre-libertadores y hasta amistosos.
Entre esas expulsiones encontramos razones que le ganaron la roja (o que debieron haberlo hecho) como; arrancarle el balón a un árbitro durante un Pumas-América, taclear a un jugador que encaraba a Blanco en un Atlas-América, insultar al silbante en otro partido entre los mismos equipos, golpear a un jugador por la espalda en un América-León, festejar un tanto de forma grosera en un Tigres-América, lanzar un escupitajo a un jugador en otro América-Pumas, ganarse dos amarillas en 18 minutos en un Tecos-América, hacer señas obscenas al público contrario en varias ocasiones, jalar del la melena un jugador en un Irapuato-América (defendiendo a los freseros) o armar la campal luego de agredir, junto a Cuauhtémoc, a un fotógrafo.
De ese escupitajo en el partido contra Pumas recuerdo que durante la transmisión el lamentable comentarista Perro Bermúdez se atrevió a defender al jugador, incluso ante la sorpresa de sus compañeros de micrófono, en uno de sus clásicos desplantes como narrador.
Como es de suponer el jugador tuvo pique con medio mundo; Fabián Prátola, Victor Santibañez, Sergio Zárate e Iván Zamorano, entre muchos. Pero sobre todo contra el gran enemigo, las Chivas de Guadalajara, a quienes les tenía especial odio deportivo, tildaba de Jalisquillos, les anotó en un par de clásicos y nunca les intercambió una playera o regresó el saludo.
De hecho, antes de ser puesto transferible de América, la extinta promotora sinvergüenza de Chivas le ofreció un contrato, al que respondió tajantemente que no. Luego en entrevista diría que para él (hablando sobre las playeras) la del América es de seda y la de ellos, de poliester. Con esa ideología, aunque en menor medida, también se rehusó a jugar para Necaxa.
Cuando estuvo en Veracruz vivió uno de sus peores momentos como futbolista, además se involucró en un accidente automovilístico en el que fue detenido por la policía tras provocar la muerte de un menor de edad y graves heridas a otro, cuando chocó su BMW contra una bicicleta que se le cruzó en la carretera.
Siempre se consideró un jugador de raices humildes, de barrio, orgulloso porque entró al América tras burlar a la seguridad del plantel y pedir una prueba a los entrenadores. Esa experiencia y origen le ganó motes como El Cuate Barrio o El Bravo de Naucalpan, además de ser emblema de la afición a la fecha.
Su descubrimiento como jugador se lo debe a Miguel Ángel Cocas González, quien le dio la oportunidad en América. Este famoso visor también es responsable por reclutar a su entrañable amigo, Cuauhtémoc Blanco, entre otros jugadores.
Sobre El Ídolo de Tepito, comenta que son grandes amigos desde los 15 años, entraron a las reservas del primer equipo juntos e incluso se pelearon a golpes en los vestidores a los 17 años, aunque después (comenta) nos dimos la mano y lloramos.
Su primogénito, Aarón Terrazas Morales, en lo que parece una excepción al viejo dicho de tal árbol tal astilla, se dedica a un deporte de lo más tranquilo, el golf, donde ha cosechado ya grandes éxitos como la medalla de oro en la Olimpiada Nacional o el hecho de disputar mundiales de la especialidad en los E.E.U.U. Aunque, quien sabe, puede que el chico sea el John McEnroe del green, onda Adam Sandler en Happy Gilmore.
Estadísticas. El la liga marcó 29 goles en 252 partidos de los cuales completó 181, acumuló 95 amarillas y 12 rojas y puso 5 asistencias registradas de gol. Clubes. 90/91 a 93/94 América, 94/95 Halcones de Aguascalientes, 95/96 a Verano ’00 América, Invierno ’00 a Invierno ’01 Irapuato, Verano ’02 a Clausura ’05 Veracruz. « 

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